2 de diciembre de 2009

Escenas de un día histórico... Marta Dillon

La estafa se sintió como una cachetada en plena cara, un palo en los dientes en el mismo momento en que empezaba a tomarse carrera. Los trajes nupciales, de todos modos, no quedaron intactos: serán guardados hasta mejor oportunidad con la marca de las lágrimas que se escaparon de emoción y el sudor que emitieron los cuerpos enamorados y nerviosos de los novios. 
Es que fue un día histórico aun cuando Alex Freyre y José María Di Bello no hayan puesto su firma en el acta que debería haberlos convertido en contrayentes de matrimonio civil. En marido y marido, para la jerga de esa institución que aun cuando esta vez les fue negada, indudablemente ya no será la misma. Y están las fotos ahí para ratificar el cambio y la rúbrica de “histórico” para este 1º de diciembre de 2009: Todos y todas, cada uno y cada una se manifestaron a favor de la libertad y esas declaraciones hablaron de algo más que corrección política. Fueron testimonio de una apertura del más conservador de los sentidos: el sentido común. Frente a ese consenso se derrumban los pies de barro de los argumentos que hablan de moral y tradición y que hasta no hace tanto parecían discursos monolíticos. No hace tanto, pero de todos modos, es pasado.
Nadie podrá quitarle la categoría de histórico a este día en que lo que hasta hace poco parecía imposible tuviera consistencia real. Como es real que el deseo y la decisión concreta de que nuestras familias –así, en primera persona– tengan reconocimiento legal. Porque estas familias no son futuro sino la realidad cotidiana que muchos y muchas elegimos vivir.

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